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8/10/2011 11:06 am

Es increible pero ya ha pasado más de medio año desde que decidimos hacer las maletas y emigrar a la isla del té a las cinco. El tiempo pasa volando y aunque a mí me sigue pareciendo que llegamos ayer el maldito reloj ha seguido avanzando. Muchas cosas han ido mucho más lento de lo que esperábamos, he de reconocer que nos está costando arrancar pero que a la vez estamos disfrutando la aventura. Y en el futuro… ¿quién sabe? Igual en un mes estamos de vuelta que seguimos aquí por bastante tiempo.


“Fotos de la vida cotidiana en Cambridge.”

From Vida en Cambridge, posted by Javier Turégano on 4/08/2011 (37 items)

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Aprender español en Cambridge

19/8/2011 9:04 am

Pues después de darle un par de vueltas ya está lista la web de Lili para sus clases particuales de español en Cambridge:

La verdad es que con las ganas que le ha puesto a la página web estoy seguro que le van a llover los alumnos, el próximo paso empapelar Cambridge con cartelitos de spanishincambridge.co.uk.

Trabajar desde casa

15/8/2011 9:27 am

Hoy me ha vuelto a suceder. La luz entra a raudales por la ventana y eso que son las 7 de la mañana, ya desde las 5 había amanecido en esa isla del todo al revés, y voy hasta el baño a lavarme la cara y vestirme. Este gesto mundano y diario conlleva una ferrea disciplina y un lema “no trabajaras en pijama“, cosa que puede parecer una tontería pero ayuda a situarte en la realidad por mucho que cada vez que intento convencerme mis contactos en redes sociales clamen por defender que es lo mejor del mundo.

Bajo las escaleras hasta la planta de abajo mientras todo está en silencio y arriba siguen durmiendo. El ritual de abrir la “oficina” se ha convertido en abrir las cortinas que dan a la calle, encender el interné que ahora me ha dado por apagar por la noche y el portátil.

Debí haber captado el primer sintoma, que para ser Lunes había muy pocos correos en mi bandeja de entrada pero decido tomarlo por algo normal ya que lo revisé anoche antes de irme a dormir, deformación profesional. Comienzo a revisar la lista de tareas para esta semana y a organizarme. A continuación enciendo mis dos inseparables compañeros de trabajo desde que estoy en la isla: el chat y el skype. Otra nueva pista ignorada, apenas si hay gente del curro en el chat, pero aún así mi mente dice que debe ser por vacaciones o que aún no han llegado a la oficina. La idea de ir hasta la oficina me hace recordar los días de Agosto por la calle ferrocarril de Getafe, ida y vuelta a la oficina bajo un sol de justicia y ni una sombra dónde esconderse. Calor, que envidia, semanas leyendo en facebook a la gente quejarse del calor y yo creo que este año no “pisaré” una piscina. Aunque, hoy parece que el sol también se ha aparecido por aquí y puedo estar en manga corta, ¡milagro!. Este tema, a diario, genera comentarios de mis compañeros cuando me conecto por videoconferencia con ellos, ¿pero que haces con un jersey puesto en pleno Agosto? Ea, hijos mios, aquí esto es así. Para chincharles tengo puesto un cartel que pone Home justo detrás mio perfectamente visible por la cámara web, muahahaha.

Mi mirada a través de la ventana abandona al cielo claro de hoy y termina posada en la lavanda de la entrada de la casa. Decenas de abejas y abejorros también han empezado ya la jornada, incansables, inagotables, bien cansinos, siempre están ahí de flor en flor. No os creais que es un trabajo carente de riesgos, ya que por la zona acecha una araña bien “gordaca” que está haciendo el Agosto a costa de los abejorros cazandolos en su tela mientras se encuentra in itinere de una lavanda a otra. No sé si el seguro de Abajorros S.A. cubre este tipo de accidentes pero por lo observado son cada vez más comunes.

De nuevo de regreso a las 20 pulgadas que se han convertido en mi otra ventana, esta vez digital, por la que me relaciono con mis compañeros de curro. Pena que por aquí no se puede compartir el café con porras de las mañanas y los chascarrillos, de byte en byte, parecen un tanto descafeinados. El primer mes intenté pasarme a la costumbre inglesa del té, pero después de probar unos cuantos tipos de té me he dado cuenta que no hay quien le gane al cafecito de por la mañana para despertar. Mmmm, café, creo que debería meterme algo en el cuerpo para intentar arrancar. Pero primero voy a mirar si tengo alguna cita hoy en el calendario corporativo… Noooooooooooo, otra vez, ¿cómo ha podido volverme a suceder? El calendario dice: Asunción de la virgen ¿por qué nadie me ha avisado que hoy es fiesta? Cachis en la mar, mira que ando perdido en eso de las fiestas últimamente, quizá efectos de seguir haciendo el calendario de Getafe a pesar de estar en otro país.

Me encuentro fuertemente tentado de volverme a la cama, pero decido ponerme al día con los comentarios del Barca-Madrid de ayer y luego voy y me pongo a escribir todo esto. No prometo no irme a la cama después, que conste.

Va a ser verdad lo que dice mi mujer que desde que curro desde casa curro más. Lo de la separación es bien difícil, si vengo a ver algo de mis cosas al ordenador termino abriendo el correo del trabajo y encontrandome con algo urgente que demanda mi atención. Además desde que comenzamos las operaciones en Panama y ya tenemos un compañero de IT allí me toca muchas veces adaptarme a su horario, justo el opuesto al nuestro al menos durante la jornada de Verano, para poder coordinarnos.

En fin, el Viernes ya estuve por primera vez en la oficina que hemos alquilado en West Cambridge, justo al ladito del Willian Gates Building para que los tenga bien vigilados. Está completamente vacía y en una semana comenzarán los trabajos de reforma lo que quiere decir que en no mucho más de un mes podría estar trabajando allí. Estoy seguro que voy a echar de menos el caer rodando por las escaleras y en 5 minutos estar ya en el puesto de trabajo, más cuando empiece el frio (Winter is coming) pero durante el rato que estuve trabajando en la cafetería que hay frente a la oficina me dí cuenta que extraño el ambiente y el bullicio de la gente trabajando al rededor. ¡Qué demonios! Y a todos los pesados de mis compis que por mucha lata que dieran me daban mucha vidilla y que os hecho mucho de menos. Snif, snif. Seguiremos reportando.

El tremendo reto de alquilar una casa en Reino Unido

23/3/2011 9:08 pm

Es alucinante lo complicado que es alquilar una casa en el Reino Unido. Ahora que estamos por fin viviendo en nuestra casita casi no me puedo creer que lo hayamos conseguido y creo que habría sido muchísimo más difícil si no fuera porque la empresa se encarga de los costes de la vivienda.

Vamos a comparar el proceso, estos serían los pasos para alquilar en España:

– Miras en las páginas de alquiler o en los periódicos y encuentras unas cuantas que te gustan.
– Haces citas con los propietarios hasta que encuentras una que quieras alquilar, cosa que es bastante difícil porque algunas se caen a trozos y otras tienen unos diseños y cosntrucciones super raros. (En la posdata he añadido algunos comentarios sobre esto)
– Si el casero está de acuerdo le das un adelanto para que no te la quiten y tras pagarle en mano el primer mes y la fianza, ¡estás dentro!

Ahora comentaremos los pasos en el Reino Unido:

– Miras en las páginas de alquiler o pasas por las agencias de alquiler, muy pocas casas son alquiladas por el propietario directamente.
– Haces una cita con la inmobiliaría para ver la casa (aka viewing)
– Y en caso de que te guste, rellenas una solicitud (aka aplication form) para solicitar la casa. En algunas inmobiliarias ya por este paso te cobran unas 200£

Y aquí empiezan los problemas… porque según ellos no estamos en el sistema. Y yo les digo, oiga que yo soy de sistemas y me la paso el día de uno a otro, pero ni con esas. Fuera coñas, EL SISTEMA (aka la burocracia, creo que la inventaron los ingléses), consiste en que para alquilar un piso tiene que participar el banco, tus antiguos arrendadores, tu empresa, tus amigos y familiares y si me aprietas tu abogado y la madre del topo.

El caso es que como somos recien llegados no tenemos cuenta de banco, no hemos vivido en otro sitio, mi empresa no tiene todavía presencia en Reino Unido y mi abogado y la madre del topo están muy ocupados, gracias a los amigos que testificaron a nuestro favor, pero creo que con eso no era suficiente. Así que, las opciones que te quedan son dos, o entras en el sistema por un ladito, por ejemplo alquilando una habitación a alguien que ya esté aquí y haces tu cuenta del banco, porque eso es otro cristo y sin una dirección es difícil que consigas una, o la única forma que se fien de que vas a pagar es que pagues todo por adelantado. Esto es 6 meses de alquiler, un mes y medio de fianza, las tasas por gestión, un seguro personal para el hogar y demás.

Incluso en ese caso y después de no elegirnos para dos casas que nos habían gustado, siempre te recuerdan que eso no tiene nada que ver con que seamos extranjeros según su manual de la buena caballerosidad. El caso es que, por fin conseguimos pasar todo el proceso burocrático y alquilar una casita. La casa está por el nordeste de la ciudad y nos toca cruzar el rio Cam para ir al centro, pero por suerte no está demasiado lejos. La casa es muy de estilo inglés, de la época victoriana más o menos o eso es lo que le dicen a todas las casas viejas del lugar, dividida en dos plantas con las dos habitaciones y el baño arriba (sí compis, estáis todos invitados) y en la de abajo la cocina y demás. Ahhh, y un pequeño patio detrás dónde vamos a plantar un huerto de patatas para sobrevivir y dónde guardamos nuestros recién adquiridos vehículos de transporte personal (aka bicycles).

Otra cosa importante es que, al menos por lo que hemos visto en Cambridge, se lleva mucho el alquilar las casas sin muebles, cosa que para nosotros ha sido una puñeta pero que ya nos esperábamos. Así que nos lanzamos a pedir los muebles por internet a IKEA, con la idea de que como ya nos los conocemos de España pues no podían variar mucho. Pero, ahhh, lo que sí varía son las dimensiones de la casa mucho más pequeña que la de Madrid, y después de medir bien nos dimos cuenta que no nos cabía ni la cama ni la mesa del comedor que habíamos pedido. No veáis que odisea para devolver algunas cosas y otras no, en un perfecto inglés británico/sueco.

Con las cancelaciones y demás seguimos sin tener todos los muebles y nos dedicamos a acampar con un colchón inflable y a comer sentados en la escalera, pero al menos ya tenemos un techo dónde quedarnos y no tenemos que dormir debajo de los numerosos puentes que cruzan el rio. Así que después de la odisea ya tenemos casa y hasta bicis, ¿qué más se puede pedir? Pues internet, tele y mil cosas, pero esas, ya llegarán. 😀

PD: Otras curiosidades de las casas inglesas:

– Cuando ves el anuncio de alquiler todas vienen con un informe medioambiental indicando que tan buena es tu casa en cuanto a conservación y uso de la energía y las emisiones de CO2. La nuestra como es viejita pero tiene calefacción de gas con termostato y ventanas dobles se queda como por la mitad.
– Casi todos los enchufes tienen un botón para apagarlos para que las cosas no se queden a medio apagar.
– En el baño no puede haber pulsadores, así que o están fuera o tienen un cordel colgando del techo. Lo mismo con los enchufes, como máximo uno especial que es sólo para máquinillas de afeitar.
– Las casas están muy expuestas a la calle, tanto en visibilidad como en cuanto a poca protección. Casi todas las casas que están en bajos tienen las ventanas sin rejas ni nada y las puertas no son nada del otro mundo. Vamos que la gente parece se fía de que no les van a robar.
– La moqueta es la estrella del hogar, nosotros por suerte tenemos el suelo de madera aunque bastante viejo. La moqueta está bien para las habitaciones por el frio que hace aquí, pero vamos en la cocina o en el baño me parece una pasada y sino los que tienen la taza del water con terciopelo.

Soltando lastre o el inicio de un viaje

13/3/2011 3:08 pm

Una de las cosas que ya me llevaban rondando hace un tiempo esta cabezota tan hermosa que tengo, era la de vivir un tiempo en el extranjero y con la estimable colaboración de mi compañera en este viaje que es la vida parece que hemos conseguido lanzarnos. En los últimos años en Madrid hemos hecho una gran cantidad de amigos de todas partes del mundo, que han enriquecido nuestras vidas de forma incréible. Con tanta felicidad cómo tristeza hemos visto partir a muchos de ellos en busca de otros rumbos y cada vez nos hemos repetido, bueno se va un amigo aquí pero tenemos un sitio al que viajar en el futuro. Con envídia veía esa determinación y esas ganas de conocer el mundo, de vivir en otras partes y ese “no miedo” a empezar las cosas una y otra vez, en lugar de seguir el destino que parece estar escrito para nuestra generación: pagar hipoteca por siempre y vivir pegados a nuestras cosas. Así que a la primera oportunidad que ha surgido nos hemos liado la manta a la cabeza y nos hemos animado a saltar con los ojos cerrados hacia una nueva aventura… nos vamos a conquistar la Gran Bretaña.

Lo primero que se nos vino a la cabeza era que teníamos un montón de trastos acumulados en casa, ya eran 6 años de vivir en Madrid o mejor dicho en Getafe cómo me recordaría Lili a la menor oportunidad, y que sería imposible viajar con todo cual tortuga gigante que va con su casa a cuestas.

Así que cómo vistéis iniciamos la operación Soltar lastre con la venta de las poquitas cosas grandes que teníamos que pudieran valer algo, tirando muchísimas cosas que no usábamos para nada, empaquetando algunas para que las guardara mi familia en Valencia y metiendo en maletas y cajas a enviar las que ibamos a llevar. Con todo lo que vendimos y tiramos aún así salian un montón de cosas que casi no conseguimos acomodar en la furgoneta que alquilamos para el traslado, pero al final cupo todo y partimos rumbo a Valencia a hacer la primera descarga y a despedirnos de la familia al menos hasta que se animen a darse un viajecito por esta isla.

En un acto de locura previo, habíamos pensado tirar con la furgoneta hasta Bilbao o Santander y allí cruzar en Ferry, y seguir hasta Cambridge por carretera. Lo descartamos por varios motivos, por ejemplo el de que habría que traer la furgo de vuelta, dejarla en Reino Unido encarecía el alquiler de 3 días a 2500€, y porque conducir una furgo por la izquierda con el volante a la izquiera ya era demasiado para mis poco evolucionadas capacidades conductorias. Así que después de una buena paliza de recoger y limpiar, especiales agradecimientos a Matías y al Batas, que realmente sin su ayuda no lo habríamos conseguido, emprendimos el viaje. En teoría ibamos a salir un día antes, pero cuando ya eran las 5 y todavía estaba todo por hacer decidimos salir al día siguiente… ya sabéis hitos que se retrasan y esas cosas que pasan en los proyectos 😀 .

Y aún con todo tenemos unas 10 maletas y 4 cajas que traer para acá, bueno una ya la habíamos traido cuando vinimos a inspeccionar que era ese lugar llamado Cambridge, y las otras 4 pasaron increíblemente por el control de Ryan Air. Imaginaros mi cara cuando la primera maleta va y pesa 23Kg, el máximo era 20, y le digo todo convencido a la chica del mostrador: bueno, con las otras se compensa… y va y las dos maletas siguientes también rebasaban el peso máximo… al final con la última mochila compensabamos un poco pero nos pasabamos 4,5 Kg si sumábamos todo, cosa que no está permitida. La carita de gatito de Shreck, la lagrimilla apunto de brotar y la historia de que nos ibamos a mudar para allá consiguieron hablandar de forma inesperada a la inquebrantable operadora de RyanAir que nos dejó subir.

Ahora ya llevamos una semana y algo en Cambridge y nuestro siguiente reto está siendo conseguir un sitio para vivir. La verdad es que la burocracia inglesa, creo que se inventó aquí, nos lo está poniendo difícil, pero tenemos nuestras esperanzas puestas en que todo se resuelva la próxima semana… pero esto ya será en el próximo Post.

Un abrazo muy grande para todos los amigos, para los compañeros de trabajo y de gimnasio, para la familia, para los vecinos, para los chinos que te dan la mano o te alegran la tarde cuando pasas por su tienda, a los meseros del Luna y del Alba, a los guardias de la puerta del curro… espera que no va a dar para todos.

Chicos, esta vez los que nos hemos ido somos nosotros, pero no olvidéis que eso sólo significa una cosa: un nuevo lugar en el mundo para que vengáis a visitarnos. Os quiero.