Corto en la politécnica, año 99, ¡qué recuerdos!

Hace poco un compañero subió a YouTube un corto que hicieron unos amigos cuando estudiábamos en la polítécnica de Albacete y me ha traido tantos buenos recuerdos, a pesar de lo malo que es 😀 , que he querido compartirlo con vosotros. Aquí va, os aconsejo que lo veáis primero y luego sigáis leyendo porque voy a soltar algunos spoilers, jajaja. Por cierto, aunque de extra y casi por la fuerza, aparezco en dos momentos en el vídeo, ¿dónde está Ture?

Ver la politécnica en la que pasé tantos años y a los amigos en aquella época me ha dado mucha emoción, más ahora que me siento que estoy tan lejos de mi Albacete querida. Pero hay algunos detalles épicos en este vídeo:

– Las pintas del Po con su media melenilla y del Paliquín, sorry Javi en ese vídeo así te hubiera llamado.
– Cuando arranca el Turbo Pascal en el aula software 5 con los PCs, hoy en día, retro total, qué torrente de recuerdos.
– La publicidad «subliminal» del Fifa 99, menudos vicios en uno de los mejores juegos de fútbol de todos los tiempos.
– La cafetería, los pasillos, y toda la politécnica, qué de recuerdos buenos y malos.

Recuerdo ver el vídeo en el salón de actos en la presentación, no sin algo de verguenza he de reconocer, y si en aquel momento me dicen que iba a disfrutar tanto viendolo en ese momento nunca me lo habría creido.

Por cierto, para los que no me hayáis encontrado la primera vez que aparezco es cuando entra el Po en el aula de prácticas y de pasada se ve mi cara programando en uno de los PCs (3:07) y el segundo que yo ni reconozco es cuando le dan una paliza a la salida de la politécnica (4:40 aprox).

Mis inicios en la informática

Como contaba en el post anterior y aprovechando todo lo que preparé para la última charla voy a intentar hacer una serie de posts sobre mis experiencias en la administración de sistemas y la gestión de IT. Como en la charla, la idea es mostrar un poco la evolución y transformaciones que tanto a nivel personal, como en el arte de la administración han tenido lugar en los últimos 15 años.

Así que allá vamos con los Inicios.

Muchas veces digo que nuestra generación es la de los 8 bits, tanto por los ordenadores como por las consolas con las que empezamos nuestras primeras andanzas, en mi caso con un MSX que aún conservo. Quizá de ahí venga el amor a la línea de comando, a hacer programillas para automatizar las tareas más básicas o a interntar optimizar el rendimento de cualquier cosa que nos encontramos. Además con gran probabilidad estos inicios son los que luego hicieron que tiráramos más por los rumbos de UNIX que por las flamantes ventanitas del señor puertas.

Luego ya pasamos a la arquitectura x86, vinieron muchos ordenadores después, muchas horas trasteando con el DOS y probando programas y sacándole el jugo de una forma increible a cada cosa que podía hacer el ordenador. Así que cuando llegó la hora de elegir una carrera lo tenía bastante claro, la informática era lo mío.

Los primeros años de la Universidad los recuerdo con mucho cariño. Recuerdo lo duro que fue pasar los primeros cursos y la dura prueba que suponían las asignaturas como Calculo, Álgebra y Física que eran requisito básico para poder ganarnos el no sé si adecuado título de ingenieros. Aún me cae una gota de sudor cuando recuerdo un ejercicio llamado «Diagonalización de un endomorfismo» y todo un verano «encerrado» en la biblioteca (este otro post explica más bien en qué consistía eso) tratando de dominarlo para que luego años más tarde no sea capaz ni de recordar de qué iba la película.

Una vez superado el primer curso empezaban a aparecer algunas asignaturas más interesantes mezcladas con algunas otras que eran realmente decepcionantes y que no aportaban nada al camino que poco a poco había elegido para mi carrera: la administración de sistemas. Así que una vez superada la ingeniería técnica tenía que decidir por donde iba a continuar mi aprendizaje y así decidí comenzar varios caminos al tiempo:

– Comenzé los dos cursos que me faltaban para la ingeniería «superior o no técnica», pero para motivarme decidí escoger todas las asignaturas relacionadas con los temas que me interesaban como la seguridad, la administración de redes o los sistemas operativos. No sé si fue un acierto o un error, pero una vez terminadas todas estas asignaturas me encontré con un montón de temas que ya no me interesaban para nada pero que por orgullo fuí sacando poco a poco hasta que decidí abandonar la carrera a falta de 4 asignaturas y el proyecto de fin de carrera. No había nada más que quisiera aprender allí y el título me parecía cada vez algo más algo totalmente innecesario.

– Comencé a trabajar en un pequeño ISP de mi ciudad, pero esto lo dejo para el siguiente post, en el que narraré las experiencias de mi primer trabajo.

– Una vez descartada la Universidad decidí dedicar mis horas de aprendizaje a enfocarme en las áreas que más me interesaban. Realicé el curso CNAP de CISCO por las tardes/noches y aunque no era tan práctico como esperaba amplié bastante mis conocimientos de redes. Finalmente decidí no certificarme porque costaba un pico y porque creí que los conocimientos que había adquirido los tenía suficientemente afianzados como para poderlos demostrar por otros medios. También realicé un curso de Solaris en la Complutense de Madrid, cuando todavía Solaris era el rey de los sistemas operativos de servidor y lo que demandaban las grandes empresas. Mucho más adelante y gracias a mi empleador pude realizar un par de certificaciones en Linux: LPIC-1 y RHCE. De estas me quedo con RHCE que como he comentado en otras ocasiones es el examen que más me ha encantado de los que he hecho en mi vida.

Trastear, trastear y trastear. Siempre me ha encantado trastear en casa o con los amigos y creo que he aprendido muchísimas cosas de esas horas. Uno de los grandes éxitos de Linux, por poner un ejemplo, es que tienes a tu disposición en casa de la misma tecnología que tienen las empresas para ofrecer sus servicios, lo que es una ventaja enorme para el aprendizaje. Aún recuerdo como en mi piso de estudiante fuimos incorporando a nuestro servidor casero los distintos tipos de redes según estas iban evolucionando y se hacían asequibles a nuestro bolsillo. Primero teníamos toda la casa cableada con coaxial para luego pasarnos a RJ45 progresivamente en los cuartos y montar un puente entre ambas redes para los que aún no habían hecho la actualización y con el tiempo incorporar la tecnología inalambrica a nuestro super puente cuyo objetivo principal era poder echar unas buenas partidas al Counter Strike. En ese servidor teníamos nuestro correo, nuestras webs, nuestro ftp para intercambiar ficheros con la peña o nuestro servidor de Amule que echaba llamas, todo sobre un viejo 486 que ibamos renovando con las piezas que sobraban de nuestros PCs. ¿Se os ocurre un laboratorio mejor?

– Un día sentados en el curro delante del Barrapunto del día y viendo noticias de la útlima Hispalinux me giré hacia mi compañero de sistemas «el Chache» y le dije: «tio, ¿por qué en Albacete no tenemos nada de esto?», tras hacer la pregunta a varios amigos y compañeros de la Universidad a los que nos encantaba Linux nos lanzamos a iniciar la asociación juvenil Linux Albacete. Es increíble la cantidad de cosas que he aprendido en las horas que le dedicamos a la asociación y así espero que lo sienta todo el que se acercaba a la misma, pues además de promover el uso de tecnologías libres el objetivo era el de compartir conocimiento entre todos nosotros, ¿puede haber algo más bonito?

Bueno, y podemos decir que después de todo este rollo introductorio, queda bastante claro porque decidí dedicarme profesionalmente al mundo del IT con tecnologías libres. En el sigueinte post os contaré las peripecias en mi primer trabajo como administrador de sistemas.

Experiencias en la administración de sistemas con Software Libre

Este es el título, aunque no el orginial que más bien era Experiencias del Software Libre en las empresas TIC, de la charla que dí el pasado Viernes en el curso de Arquitectura de servidores con Software Libre que está realizando LibreSoft y la Universidad Rey Juan Carlos en el centro Madrid On Rails y en el que Andago participa cómo colaborador. En un principio pensé que no podría dar la charla al estar en Reino Unido pero al final conseguimos cuadrar las fechas con los días que ibamos a estar por España arreglando papeles. El curso que ha montado la gente de LibreSoft me parece superinteresante, de hecho tuvimos suerte de pillar una plaza para uno de los compañeros del departamento de IT, y es el tipo de formación del que siempre me he quejado que no ofrezca la Universidad cómo parte de su temario habitual. Esperemos que se les reconozca el éxito y puedan repetirlo en siguientes ediciones.

El caso es que cuando me puse a pensar sobre qué podía contar sobre el tema me llegaron muchísimas ideas de golpe y no sabía muy bien cuales serían más interesantes y cuales descartar. Entre ellas había muchísimas experiencias e historietas de distinto ambito, desde cuando empezaba a utilizar mis primeras distribuciones de Linux en casa, las cosas aprendidas en la Universidad y en LinuxAlbacete, cómo montamos la infraestructura de un pequeño ISP en mi primer trabajo y luego todos los proyectos, metodologías, infraestructuras y lecciones que he ido adquiriendo durante los últimos años en mis distintos puestos dentro de Andago. Así que al final intenté incluir un poquito de cada cosa con la idea de dar muchas ideas y conceptos, sin profundizar en el cómo (HOWTO), de forma que sirvieran de puntero para que la gente del curso, en caso de que le resultaran interesantes o de utilidad, pudieran investigar un poco más.

A continuación os dejo las transparencias por si os interesa echar un vistazo:

La audiencia era gente con experiencia en la administración de sistemas así que intenté profundizar en los temas menos comunes o con los que pudieran estar menos familiarizados. Finalmente me pasé un cuarto de hora de la hora y media que tenía asignada, cosa que ya me estaba temiendo cuando terminé de preparar la charla, pero espero no haber aburrido demasiado a nadie. Yo cómo siempre disfruté cómo un enano contando cosas e intentando contestar las preguntas que me fueron hiciendo.

También había pensado en incluir un resumen de todo lo que conté en la charla en este post, pero pensándolo mejor voy a ver si saco tiempo y hago una serie de posts sobre ello porque hay demasiada chicha para un sólo día.

La ciencia española no necesita tijeras

Hace un par de días vi esta campaña para protestar por el recorte que se va a llevar a cabo por parte del Estado en la inversión para Ciencia y Tecnología y no me he podido resistir a unirme.

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En un momento en el que queremos salir de la crisis de los especuladores mundiales y en particular de la burbuja «enladrillada» que hemos vivido en España es hora de cambiar de un «modelo de negocio» obsoleto a uno con futuro. Y, aunque algunos no lo vean, el futuro está en apostar por la investigación, por la ciencia y por el desarrollo de nuevas ideas. No, señores, reconstruir cada acera y cada glorieta de este país no es innovador. Igual puede seguir manteniendo el sector de los de siempre, pero en definitiva, al resto no nos deja más que unas aceras un poco más nuevas y algunos puestos de trabajo sin futuro.

Y no sólo bastaría con invertir, sino que hay que cuidar que esa inversión germine y crezca con fuerza y para eso hay que empezar por cambiar muchas concepciones. Hay que cambiar el modelo de investigación en la Universidad, cada vez más devaluado, para que esta no se convierta en mera meritocracia de los investigadores y en una búsqueda de mejorar la posición de estos en la Universidad. Esta investigación tiene que tener aplicaciones posteriores en la empresa y en la sociedad. En el campo de la informática no veo otra forma de que esto llegue a buen puerto sin que sea a través del Software Libre y los estándares abiertos. En el mundo de la empresa debe servir para colocar a estas en primera línea de esa palabra que tanto gusta hoy en día: la innovación, con la creación o mejora de nuevas ideas y productos que les permitan competir en un mundo que cambia cada día. Y para ello cómo comentaba antes, el estado, debe vigilar que esa inversión redunda en el beneficio de todos, y que no convertimos las subvenciones en investigación en algo parecido a las subvenciones que se ofrecen a agricultura por no cultivar ciertos productos, que terminan siendo más rentables que cultivar, por lo que, ¿para qué vamos a cultivar?

Definitivamente, la ciencia española no necesita tijeras, en todo caso un bisturí para remodelarla, y por supuesto un impulso total por parte de nuestros dirigentes.